Por Psp. Lilian Dinamarca, psicopedagoga en Centro Thera4Kids, Chicureo
El camino del aprendizaje a veces presenta desafíos que no sabemos cómo enfrentar. Como psicopedagoga, veo a diario que muchas familias llegan pensando que la psicopedagogía solo interviene cuando hay “bajo rendimiento académico”. En realidad, su objetivo principal es entender cómo aprende cada niño o niña en particular y potenciar sus habilidades desde ahí, no desde un molde único.
Si identificas alguna de estas señales, es un buen momento para consultar y recibir apoyo profesional:
En la etapa escolar
- Bajo rendimiento: baja repentina o constante en las calificaciones a pesar del esfuerzo.
- Falta de motivación: desinterés, rechazo o frustración a la hora de ir a la escuela o estudiar.
- Dificultades específicas: problemas persistentes para leer de forma fluida, escritura con errores, comprender textos o realizar operaciones matemáticas.
- Problemas de atención: dificultad para concentrarse, seguir instrucciones sencillas o terminar las tareas escolares.
- Falta de hábitos: desorganización de materiales, olvidos frecuentes de deberes o dificultades para gestionar el tiempo.
En el desarrollo integral
- Baja autoestima: frases como “yo no puedo”, “soy tonto/a” o miedo constante a equivocarse.
- Habilidades motoras o de lenguaje: retraso en la adquisición de la lectura, la escritura o la coordinación para actividades diarias.
- Frustración y rechazo: llora, se enoja o inventa excusas (como dolores de estómago o cabeza) para no ir al colegio o no realizar sus tareas.
- Cambios de humor: notas que la rutina escolar le genera ansiedad o estrés.
¿Qué hacemos en la primera evaluación?
En Thera4Kids partimos con una evaluación psicopedagógica que identifica el estilo de aprendizaje del niño o niña y las áreas específicas a trabajar, para diseñar un plan de acompañamiento acorde a su ritmo — no un programa genérico.
Recuerda
El acompañamiento psicopedagógico temprano evita que las pequeñas dificultades se conviertan en grandes frustraciones en el futuro. Pedir ayuda a tiempo es abrir una puerta para descubrir nuevas formas de aprender, recuperar la confianza y desarrollar el máximo potencial.
Cada niño tiene su propio ritmo y su propia forma de descubrir el mundo. ¡Ayudémoslos a disfrutar del aprendizaje!
¿Notas alguna de estas señales en tu hijo o hija? Agenda una evaluación psicopedagógica con nuestro equipo en Chicureo.
